Cinco consejos y una recomendación que no debes ignorar si vas a trabajar en el extranjero

Ante la avalancha de gente que por diversos motivos decide irse a trabajar fuera de España, os ofrecemos una serie de consejos para redactar vuestro currículum vítae. Tanto si decidís redactarlo directamente en la lengua del país de destino como si hacéis uso de un servicio de traducción profesional, aquí os dejamos algunos consejos:

 

  1. Tened en cuenta el formato empleado en el país de destino. Podéis hacer uso de plantillas disponibles en la red o pedir a vuestro traductor que os asesore al respecto. Otra opción cada vez más utilizada es rellenar una plantilla con formato europeo (Europass), disponible en casi una treintena de idiomas en su página.
  2. Los contenidos deben adecuarse al tipo de puesto de trabajo al que optemos y a las características más demandadas en el país de destino: parece una verdad de Perogrullo, pero no es lo mismo un currículum para trabajar de camarero que para nuestro perfil profesional, aunque estemos dispuestos a trabajar de lo primero mientras encontramos un trabajo de aquello que hemos estudiado. Los títulos que nos abrirán la puerta a nuestro trabajo deseado nos las pueden cerrar si el empleador entiende que estamos sobrecualificados.
    la palabra trabajo escrita en muchos idiomas
  3. Incluir aficiones e intereses: en muchos países se acostumbra a incluir un breve apartado donde indicar algunas de las actividades que realizamos en nuestro tiempo libre que nos hayan permitido desarrollar unas habilidades aplicables al desempeño nuestra profesión.
  4. No olvidarnos de las referencias: en muchos países es recomendable incluir en nuestro CV los datos de contacto de al menos dos de nuestros antiguos empleadores o profesores que estén dispuestos a ofrecer buenas referencias sobre nuestra labor en la empresa o en los estudios en caso de que un potencial empleador se ponga en contacto con ellos. En España no es común en puestos de perfil bajo, pero hay países en los que esta práctica está tan arraigada que será necesaria hasta para el puesto más básico.
  5. Indicar (y no mentir) en el nivel de idiomas: resulta de vital importancia indicar qué nivel de conocimiento del idioma del país de destino tenemos. Y ser sinceros. Si tus conocimientos de inglés los adquiriste en el bachillerato, me temo que no tienes “inglés intermedio” sino más bien básico. Nuestro nivel de idiomas es lo primero que se va a notar en una entrevista, y empezarla decepcionando las expectativas de nuestro empleador no es un buen comienzo.

Y por último, es muy importante adjuntar una breve carta de motivación en la que expliquéis por qué os gustaría optar a ese puesto, trabajar en esa empresa y por qué sois la persona idónea para ello. Hay modelos en la web, pero os recomendamos que la escribáis vosotros mismos.

Y, si quedan dudas importantes ¡no olvidéis asesoraros con vuestro proveedor de servicios de traducción, que esperamos que sea Soleil Traducciones! ;)

¡Ánimo!