Próximos congresos y jornadas para traductores

Se acerca la primavera y este año viene cargada de nuevos eventos para profesionales de la traducción. ¡Y qué maravilla de eventos, oiga!

Basta con realizar una búsqueda en Google para darse cuenta de la gran cantidad de congresos, jornadas, encuentros, etc. para profesionales de la traducción que las distintas universidades y asociaciones profesionales están preparando en toda España y que se celebrarán en los próximos meses.

Nosotros hemos querido centrarnos, por cercanía y por la gran calidad e interés de estos eventos, en los que se están organizando en nuestra provincia y a los que acudiremos en calidad de asistentes, ya que creemos que la formación resulta primordial para el correcto desarrollo profesional y personal.

Empezamos pues con unas jornadas que ya vienen siendo un clásico: las VII Jornadas de Doblaje y Subtitulación de la Universidad de Alicante, que este año contarán con la presencia de expertos de la talla de Frederic Chaume o Jorge Díaz-Cintas. Las jornadas se celebrarán este año los días 8, 9 y 10 de abril y contarán con tres talleres prácticos de subtitulación electrónica, doblaje y audiodescripción.

Otro evento que promete es el Congreso Internacional de Traducción Económica, Comercial, Financiera e Institucional que se celebrará en la Universidad de Alicante los días 29, 30 y 31 de mayo de 2014, y que contará con numerosos ponentes procedentes de centros y universidades de todo el mundo.

Finalmente, aunque no menos importante, el Departamento de Filología Inglesa de la UA rendirá homenaje una vez más al profesor D. Enrique Alcaraz mediante una charla sobre los diccionarios en la era de Internet titulada “Dictionaries in the Internet Era: Innovation or Business as Usual?” que correrá a cargo del profesor Sven Tarp, de la Universidad de Aarhus. Dicho evento tendrá lugar el próximo miércoles 26 de marzo de 2014 en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras.

Podéis obtener más información acerca de éstos y otros eventos pinchando en los enlaces anteriores o directamente desde la página web de la Universidad de Alicante.

 

Cinco consejos y una recomendación que no debes ignorar si vas a trabajar en el extranjero

Ante la avalancha de gente que por diversos motivos decide irse a trabajar fuera de España, os ofrecemos una serie de consejos para redactar vuestro currículum vítae. Tanto si decidís redactarlo directamente en la lengua del país de destino como si hacéis uso de un servicio de traducción profesional, aquí os dejamos algunos consejos:

 

  1. Tened en cuenta el formato empleado en el país de destino. Podéis hacer uso de plantillas disponibles en la red o pedir a vuestro traductor que os asesore al respecto. Otra opción cada vez más utilizada es rellenar una plantilla con formato europeo (Europass), disponible en casi una treintena de idiomas en su página.
  2. Los contenidos deben adecuarse al tipo de puesto de trabajo al que optemos y a las características más demandadas en el país de destino: parece una verdad de Perogrullo, pero no es lo mismo un currículum para trabajar de camarero que para nuestro perfil profesional, aunque estemos dispuestos a trabajar de lo primero mientras encontramos un trabajo de aquello que hemos estudiado. Los títulos que nos abrirán la puerta a nuestro trabajo deseado nos las pueden cerrar si el empleador entiende que estamos sobrecualificados.
    la palabra trabajo escrita en muchos idiomas
  3. Incluir aficiones e intereses: en muchos países se acostumbra a incluir un breve apartado donde indicar algunas de las actividades que realizamos en nuestro tiempo libre que nos hayan permitido desarrollar unas habilidades aplicables al desempeño nuestra profesión.
  4. No olvidarnos de las referencias: en muchos países es recomendable incluir en nuestro CV los datos de contacto de al menos dos de nuestros antiguos empleadores o profesores que estén dispuestos a ofrecer buenas referencias sobre nuestra labor en la empresa o en los estudios en caso de que un potencial empleador se ponga en contacto con ellos. En España no es común en puestos de perfil bajo, pero hay países en los que esta práctica está tan arraigada que será necesaria hasta para el puesto más básico.
  5. Indicar (y no mentir) en el nivel de idiomas: resulta de vital importancia indicar qué nivel de conocimiento del idioma del país de destino tenemos. Y ser sinceros. Si tus conocimientos de inglés los adquiriste en el bachillerato, me temo que no tienes “inglés intermedio” sino más bien básico. Nuestro nivel de idiomas es lo primero que se va a notar en una entrevista, y empezarla decepcionando las expectativas de nuestro empleador no es un buen comienzo.

Y por último, es muy importante adjuntar una breve carta de motivación en la que expliquéis por qué os gustaría optar a ese puesto, trabajar en esa empresa y por qué sois la persona idónea para ello. Hay modelos en la web, pero os recomendamos que la escribáis vosotros mismos.

Y, si quedan dudas importantes ¡no olvidéis asesoraros con vuestro proveedor de servicios de traducción, que esperamos que sea Soleil Traducciones! ;)

¡Ánimo!

 

¿Cuándo necesito una traducción jurada?

sello de caucho

Una traducción jurada se diferencia de la traducción normal o simple en que ofrece unas garantías en cuanto a la fidelidad de su contenido. De la misma manera que un documento notarial va avalado por la firma y sello de un notario, la traducción jurada se acompaña de una breve declaración jurada del traductor, además de su sello oficial y firma. De esta forma, las administraciones tienen una garantía de que no se ha aportado ni eliminado información durante el proceso de traducción, de forma involuntaria o dolosa.

No todos los traductores son jurados, por lo que deberemos acudir a un profesional que disponga del nombramiento oficial de Traductor/Intérprete Jurado o bien contactar con una agencia que nos pueda proporcionar este servicio.

¿Cómo podemos saber si necesitamos una traducción jurada o simple?

Por lo general, se suele realizar la traducción jurada de todo aquel documento que vaya a presentarse ante organismos oficiales que así lo exijan. Sin embargo, hay casos en los que no es estrictamente necesario. Normalmente será el organismo receptor de la traducción quien determinará si ésta deberá ser jurada o no. También es importante saber si el documento tiene que llevar la Apostilla de La Haya antes de traducirlo, como explicamos aquí.

Nuestra recomendación

Si no estamos seguros, nunca está de más disponer de una traducción jurada para curarse en salud. Sin embargo es más cara que la traducción simple, por lo que es preferible preguntar al organismo ante el cual debamos presentar las traducciones antes de solicitar nuestro presupuesto.

 

¿Cuánto costará mi traducción?

monedas

Es muy habitual que la primera vez que nuestros clientes nos preguntan por su traducción no sepan cómo se tarifica. Y es normal. En la propia industria hay varias formas. Hay traductores que tarifican por párrafos, por páginas, por horas de trabajo. Vamos a intentar explicar la más sencilla y la que utilizamos en Soleil Traducciones: tarificar por palabras.

Para saber el precio de nuestra traducción necesitamos tener en cuenta tres factores:

  1. El número de palabras que contiene el texto original.
  2. El grado de especialización de los contenidos (técnico, publicitario, jurídico, etc.)
  3. La urgencia con que el cliente necesita su traducción: las traducciones tienen un plazo.

Con estos tres datos ya podemos elaborar un presupuesto personalizado y ajustarlo totalmente a las necesidades del cliente. No obstante, hemos de tener en cuenta lo siguiente:

El documento mínimo

La mayoría de los profesionales de la traducción aplican una tarifa mínima fija, que suele oscilar entre los 25 y los 45 €, para documentos de hasta  300 palabras (aproximadamente una página estándar), o por documento. Esto quiere decir que si nuestra traducción son las cinco líneas de una respuesta breve, o bien el encargo no será aceptado por el traductor o se cobrará del mismo modo que si fuera una página entera. Esto puede parecer al principio desproporcionado, pero es más fácil entenderlo si lo comparamos con otras profesiones: si llamamos a un electricista para que nos cambie una bombilla o pedimos cita con un abogado para que nos explique una multa de tráfico, ambos nos cobrarán un mínimo pese a ser trabajos menores.

Nuestra recomendación

No se deje guiar por cálculos aproximados que no tienen por qué ajustarse a la realidad y facilite siempre los documentos que desea traducir al profesional de la traducción. Y si tiene que enviarlos por email escanéelos en alta calidad para facilitar la labor de conteo.

 

¿Qué es la Apostilla de La Haya?

Cuando hemos de presentar un documento oficial español en un organismo extranjero o un documento extranjero en España es muy probable que nos soliciten que vaya apostillado, y mucho más probable que no nos suene el participio ni sepamos de qué nos hablan. Entonces ¿qué es y para qué sirve la Apostilla de La Haya? En primer lugar, tranquilos, en realidad es más sencillo de lo que parece. En el siguiente artículo intentaremos explicarlo.

El trámite de legalización única o Apostilla de La Haya consiste en colocar una apostilla o anotación en un documento público (expedido por un organismo oficial o por un notario) que certifica la autenticidad de la firma que la autoridad competente ha plasmado en el documento. Es algo así como sacarle un pasaporte a su documento, una forma de demostrar su validez fuera de sus fronteras.

Sello e impresión de la apostilla de la Haya

¿Necesito que mi documento lleve la Apostilla de La Haya?

Depende. Están sometidos a este requisito los  documentos públicos que hayan sido expedidos en cualquiera de los países firmantes del Convenio de La Haya de 1961, entre ellos España, Portugal, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido y otros países europeos, así como China, Ecuador y otros países asiáticos y de Latinoamérica. Se puede ver el listado completo aquí.

Con la Apostilla de La Haya ya no es necesaria la legalización diplomática y consular de los documentos públicos de cualquiera de los países firmantes, y deben ser reconocidos como válidos en el resto de países adheridos al Convenio.

Se considera que son documentos públicos:

  1. Los expedidos por una autoridad o funcionario del Ministerio Público o por un secretario, oficial o agente judicial.
  2. Documentos administrativos.
  3. Documentos privados que lleven una certificación oficial (del registro, autenticaciones oficiales y notariales…)

¿En qué momento pongo la Apostilla en mi documento?

La Apostilla de La Haya siembre se debe tramitar antes de realizar la traducción jurada de los documentos, ya que deberá reflejarse también en la traducción. Lo más recomendable es realizar siempre este trámite antes de abandonar el país de origen del documento para ahorrarse costosos y tediosos trámites posteriores.

¿Se apostillan las traducciones juradas?

Es una de las preguntas más recurrentes que nos hacen. La apostilla es una especie de pasaporte internacional del documento, por lo que no es necesaria para validad la traducción en sí, sino para validar internacionalmente el documento original que luego se puede traducir o no. En nuestro país las traducciones juradas están exentas de legalización y son válidas sin ningún trámite adicional. En caso de que la traducción jurada expedida por un traductor jurado español vaya a enviarse fuera de España, conviene preguntar siempre.

Nuestra recomendación

Conviene informarse antes de salir del país de toda la documentación que nos será necesaria para realizar los trámites oportunos (solicitar el permiso de residencia o la nacionalidad, contraer matrimonio, etc.) y de si dicha documentación deberá llevar o no la Apostilla de La Haya u otro tipo de legalización. Así se consiguen agilizar otros trámites como el proceso de traducción jurada de los documentos. Si nos piden un documento cuando ya nos encontramos fuera de nuestro país y tenemos dudas al respecto, lo mejor es consultar siempre con el organismo que nos solicita el documento y con el consulado de nuestro país para asegurarnos de cuáles son los pasos a seguir.